ANA CATALINA & JOSE

Si hablamos de una boda íntima, esta sí que lo fue.

El matrimonio de Ana Catalina y José ha sido, sin duda, una de las celebraciones más cercanas y especiales en las que hemos estado. Fue en su casa, en su patio y alrededor de su comedor, rodeados únicamente por las personas más cercanas, aquellas que hacen parte de su historia y de su vida.

Ana Catalina es una mujer absolutamente divina. Un ser increíble, generoso, profundamente humano, y con una belleza que arrolla. Ese día estaba, sencillamente, espectacular. Pero más allá de su belleza, lo que llenaba cada rincón era su corazón. Su hija, María José, fue su dama de honor y quien tuvo a su cargo unas de las palabras más hermosas de toda la celebración. De esas que emocionan porque vienen desde el amor más genuino.

La ceremonia tuvo lugar en el patio de la casa, que complementamos con un arco de flores. Un escenario sencillo, cálido y lleno de significado que, después, se convirtió también en el lugar perfecto para las fotografías.

Luego se sentaron alrededor de su comedor para compartir un brunch delicioso. Y allí, más que alimentos, compartieron historias, recuerdos, anécdotas y palabras bonitas. Porque hay celebraciones en las que lo verdaderamente importante no está en lo que se sirve sobre la mesa, sino en quiénes se sientan alrededor de ella.

No hay mucho más que decir de esta boda, porque justamente su belleza estuvo en eso: en su sencillez, en su cercanía, en la intimidad de una casa llena de amor. No hizo falta nada más. Bastó el amor de Ana Catalina y José y la presencia de quienes ellos eligieron para acompañarlos.

Hoy, Ana Catalina y José continúan siendo mis clientes y sigo teniendo el privilegio de acompañarlos en sus celebraciones. Y qué alegría hacerlo, porque ellos sí que saben celebrar, disfrutar y vivir felices esta vida.

Al final, quizá eso sea una boda íntima: volver a lo esencial, celebrar el amor y compartirlo con quienes realmente importan.

Los mensajes a partir de aquí solo son visibles para ti

esta perfecto, muchas gracias

Fernanda nova